viernes, 16 de diciembre de 2016

Paisajeando

El día de hoy, mientras me dirigía del apartamento al trabajo me encontré con estas bellas imágenes que contrastan con las que se puede evidenciar en la noche cuando miles de familias salen a disfrutar del alumbrado navideño del parque nacional.

Lo primero que pensé fue en cruzar la calle para no tener que pasar por este parque, al cual mucha gente sale a hacer ejercicio a esta hora de la mañana, pero que últimamente han tenido que estar acompañados por bolsa plásticas, residuos de mazorca, latas, tarros de plástico y miles de residuos sólidos que deja la gente y vendedores que en la noche disfrutan del alumbrado navideño.


No deseo cuestionar la contundente visita que ha tenido el parque nacional durante estos días y el rebusque al cual acuden muchas familias, pero si deseo hacer un llamado a la Alcaldía, la cual se ha caracterizado por su falta de planeación en todos los proceso que ha desarrollado durante el último año y que se ve reflejado últimamente con el desaseo en el parque.

No deseo imaginarme como están las otras zonas donde se encuentra el alumbrado navideño, si nada mas el parque nacional se encuentra en estas condiciones.




viernes, 25 de noviembre de 2016

¿Tiene legitimidad el Senado?

Hoy en la mañana me encontraba viendo las noticias por el Canal Caracol y como debe suponerse, en primera plana informaban todos los pormenores de la ceremonia realizada para la firma del segundo acuerdo de PAZ, en el marco de esta primicia, un periodista se encontraba entrevistando al actual presidente del Congreso, Senador Mauricio Lizcano que frente a la pregunta que le realizaba la periodista, “Si el congreso tiene la legitimidad para representar a los Colombianos y poder refrendar los acuerdos de Paz entre el Gobierno y la Guerrilla de las FARC” este respondía con total propiedad, que “el pueblo de Colombia ejerce su soberanía por medio de sus representantes, los cuales estaban en el Congreso”. Frente a esta afirmación, me di a la tarea de verificar la afirmación y  encontré que en el Articulo 3 de la Constitución Política establece; La soberanía reside exclusivamente en el pueblo, del cual emana el poder público. El pueblo la ejerce en forma directa o por medio de sus representantes, en los términos que la Constitución lo establece[1]

Frente a lo anterior, me di a la tarea de organizar los resultados de las elecciones que se han realizado desde el año 1998 hasta los resultados de la participación del plebiscito 2016[2] donde más del 50% de colombianos manifestaron que No refrendaban los acuerdos entre el gobierno y las FARC.

Gráfica uno

La grafica uno cuenta con el Censo electoral en Camara y Senado que es el mismo, varia el Censo en las votaciones a presidente, así sea el mismo año.

Gráfica dos 

La grafica dos muestra dos veces cada año, se debe a que se analizo los datos de Cámara y Senado

Gráfica tres

La grafica tres muestra dos veces cada año, porque se tomo en cuenta primera y segunda vuelta, Presidente ganador: 1998 Andrés Pastrana, 2002 Álvaro Uribe Vélez, 2006 Álvaro Uribe Vélez, 2010  Juan Manuel Santos, 2014 Juan Manuel Santos, 2016 Plebiscito gano el NO

Gráfica cuatro
La grafica cuatro tiene la información del Censo Electoral en cada proceso electoral que se ha realizado desde el año 1998 al 2016

Les comparto las graficas para que sean ustedes quienes saquen sus propias conclusiones si el Senado y presidente cuentan con la legitimidad del pueblo Colombiano.

Cualquier información, pueden escribirme.

Gracias…







[1] Constitución política, Titulo 1. Principios
[2] http://www.registraduria.gov.co/-Historico-de-Resultados,3635-.html

domingo, 2 de octubre de 2016

Las FARC, una preocupación menos.

Unos meses atrás cuando hablaba con amigos y conocidos, había una pregunta que no faltaba en toda conversación y era ¿Qué opinión se tenía sobre el proceso de Paz que se estaba desarrollando entre el Gobierno Santos y la guerrilla de las FARC? Recuerdo que en ese momento no les daba ninguna respuesta, evadía la pregunta, o les decía que primero tenía que leer los acuerdos para poder tener una posición frente al proceso.

Después de leerme y analizar las 297 páginas del acuerdo, me doy a la tarea de expresar mi opinión frente al tema y también plasmar en este escrito algunas dudas y preocupaciones que se me vienen cuando pienso en el tema.

  • Frente al tema del plebiscito, quiero decirles, que es una de la grandes apuestas que se han realizado por el país, creo que cualquier esfuerzo que se desarrolle para impedir que muera más gente, vale la pena, y considero que este es el principal argumento para votar por él SI, el cual es indestronable frente a los miles que pueden haber para votar por el NO. También hay que recordar que votar por él SI, no es lo mismo que aprobar la gestión del presidente Santos.
  • Por otro lado, la lucha armada que ha durado más de 50 años y dejado miles de muertos, desplazados, desaparecidos y un gasto en los últimos 10 años, de 207 billones de peso[1], es uno de los problemas principales que tiene país, pero no el fundamental, pues según el Observatorio Nacional de Salud, la principal causa de muerte entre los colombianos no es el conflicto armado, contrario a lo que se piensa, son las enfermedades cardiovasculares, seguidas por lesiones de causa externa, entre las que se destacan las agresiones (violencia interpersonal) y los accidentes de tránsito, las cuales han predominado entre la población masculina mayor de 15 años[2], y por las que no se han realizado acciones para prevenirlas, o las que se desarrollan, terminan en campañas que sirven para legalizar gastos y el dinero en manos de cualquier contratista amigo del alcalde, gobernador, congresista, o político de turno. En base a esto, una de mis preocupaciones es ¿De qué forma se blindará el acuerdo frente a la cultura de la corrupción que aqueja al país? pues, considero que es el principal problema que existe, ya que ha dejado muchas más víctimas que el mismo conflicto y existen cálculos, que en las últimas dos décadas la corrupción le ha costado al país unos 189 billones de pesos.[3]
  • Vemos que después de varios días de haber firmado el acuerdo en la ciudad de Cartagena, la guerrilla de las FARC ya han demostrando con sus acciones la importancia que tiene este acuerdo para ellos y en esa medida, han empezado a dar respuesta a lo descrito en el documento, pues han venido ofreciendo el PERDÓN a las víctimas y al país, también han entregado algunos menores que estaban en sus filas, es más, se encuentran a vísperas de dar a conocer uno de los tesoros más valiosos y al cual, el gobierno y posiblemente la gente se encuentre ansiosa por saberlo, pues dirán cuánto dinero tienen para reparar a las víctimas del conflicto. Frente a esto, he venido pensando dos cosas; una es sí el gobierno tiene la capacidad de responder frente a lo pactado en la Habana, a sabiendas que TODOS los gobernantes que han pasado por la Casa de Nariño, se caracterizan por incumplir los acuerdos que se hacen con la población. Y segundo, si existe la capacidad, que después de que las FARC cumplan y se desmovilicen, se les garantice la vida de aquellos campesinos que estuvieron en sus filas y de esa manera, que no se repita el genocidio sucedido con la UP.
  • Un fenómeno que hemos visto por los medios de comunicación, una vez cesó los combates entre las FARC y el ejército, fue que la guerrilla del  ELN  aprovechó para intensificar sus acciones violentas[4], bajo esta premisa. Existe la capacidad militar y gubernamental para que el estado haga presencia en aquellas zonas que antes eran de dominio de las FARC y no sean tomadas por otros grupos armados ilegales, teniendo en cuenta que muchas poblaciones van a quedar sin protección y serán presas de cualquier masacre por ser consideradas auxiliares de la guerrilla, -Unos de los argumentos que utilizaron las AUC para hacer lo que hicieron durante muchos años.-
  • Recuerdo muy bien, que desde que el presidente se montó al bus de la presidencia, empezó a promulgar en el discurso que iba a lograr la PAZ con las FARC, el cual le sirvió para que muchos votáramos por él, el eslogan del actual Plan Nacional de Desarrollo es; “Todos por un nuevo País” proyectando en éste lo que está sucediendo. bajo este planteamiento, esperaba que las políticas desarrolladas sirvieran como base, para lo que se veía venir y no continuara favoreciendo la desigualdad en el país, la cual es considerada una de las más altas del mundo, pues el 20% del ingreso de Colombia está en manos del 1% de la población[5]. Por otro lado, el gobierno ha venido desarrollando dos agendas de forma paralela, una es la agenda de Desarrollo planteada por el PND, y la otra, la agenda de PAZ, ambas en dirección contraria; pues mientras se aprueban leyes que concentran la tierra para que los multinacionales o terratenientes las exploten, en el acuerdo establece que se les dará la tierra a campesinos que la necesiten o la quieran trabajar. También, la firma constante de TLC con otros países, han venido degradando el campo y por otro lado, la invasiva locotomora mineroenergetica, que a pesar de la constante lucha de las comunidades, por impedir que ésta llegue a zonas protegidas, o ambientalmente autosostenibles, el gobierno se empecina en ponerla en funcionamiento. Bajo este planteamiento, existen dos puntos a tener en cuenta; el primero es; el desarrollo de los acuerdos va a depender mucho del gobierno de turno y en esa medida, qué nos garantiza a los Colombianos que estas dos agendas continúen de forma paralela y totalmente contrariadas, o más bien, que las dos se conecten, como esperaría. Y segundo, cómo garantiza el gobierno que las zonas protegidas por las FARC, no van a ser invadidas por las multinacionales y prevenir que el conflicto mute, hacia una lucha social que se enfoque en la preservación del medio ambiente, como ya ha venido sucediendo, donde indígenas del Cauca se han enfrentado con las fuerzas represivas del estado, para impedir precisamente que sus territorios ancestrales y ambientales sean presas de las multinacionales.
  • En el marco de la justicia transicional, la cual brindará la posibilidad que guerrilla, ejercito, y civiles, se sinceren con la sociedad y cuenten las verdades sobre la participación que han tenido en el conflicto armado, para que tengan la posibilidad de rebajar sus penas y tener ciertas prebendas, quisiera ver, cuáles van a ser las primeras  empresas, de las 57[6] que han tenido incidencia directa en el conflicto, que van a confesar sus pecados frente al tribunal y la sociedad. Teniendo en cuenta, que a pesar de que se sabe, que ellas han estado financiando grupos armados ilegales, han tenido total impunidad por parte del estado y cuentan con el apoyo de la maquinaria política.
  • El perdón no es un acto que se reconoce en un solo instante en el tiempo. Contrario a esto, es un proceso que tiene que ser continuo, el cual tiene que existir la reparación y la seguridad de no repetición; en esa medida, considero que así como los miembros del secretariado de las FARC, en nombre de la guerrilla, han venido realizando estas acciones con la sociedad, veo importante, que también se haga un pronunciamiento por parte de los grandes dirigentes del país, ofreciendo el PERDÓN a la sociedad Colombiana. Ojala pudiéramos ver y escuchar a los familiares de los presidentes que han estado involucrados en el conflicto, haciéndolo en nombre de sus antepasados, debido a que de una u otra forma, las políticas que implementaron, contribuyeron a que éste flagelo perdurara, siendo también los causantes de forma directa de miles de muertes.


Desde que iniciaron los diálogos de Paz, el gobierno se montó en el bus del postconflicto y en base a eso, ha vendido el tema como si después del plebiscito, Colombia entrara en un efecto placebo, donde todos seremos felices y cesaran las hostilidades, contrario a esto, hay que tener en cuenta que es el primer paso para la terminación del conflicto armado y en esa medida, el ELN ha manifestado contribuir a este proceso, solo esperemos que los paramilitares tengan el mismo trato, si dado el caso también se monten en el bus, o sino, que los grandes empresarios y terratenientes que los han patrocinado sean capturados, condenados y de esta forma se permita por fin #quelaguerradescanseenPAZ.



[1] http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12219043
[2] http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13403401
[3] http://www.elheraldo.co/economia/la-corrupcion-le-cuesta-al-pais-4-del-pib-218319
[4] http://www.noticiasrcn.com/nacional-pais/acciones-del-eln-aumentaron-desde-cese-al-fuego-las-farc-informe
[5] http://www.elespectador.com/noticias/economia/desigualdad-colombia-una-de-mas-altas-delmundo-piketty-articulo-613284
[6] http://www.contagioradio.com/empresas-serian-investigadas-por-financiacion-de-la-guerra-en-el-tribunal-especial-de-paz-articulo-28656/

jueves, 18 de agosto de 2016

¿DÓNDE ESTA LA PAZ?

CUANDO “ELLOS”…. (Clase dirigente y ricachos) Hablan de paz, piensan que la paz es callar nuestra miseria, aceptar la indignidad de unas estructuras sociales que destruyen en masa a millones de colombianos sumidos en la desesperación, sin oportunidades ni futuro alguno. Cuando “ellos” hablan de paz están pensando en la tranquilidad de sus privilegios, en el confort de sus mansiones y en la satisfacción de sus caprichos. Cuando “ellos” hablan de paz construyen castillos y murallas, barrios exclusivos y campos de concentración, escuelas constructivistas, normas y prisiones, privilegios y oprobio, justicia e impunidad, Estado y para-estado, ejércitos y cementerios. Cuando “ellos” hablan de paz, destruyen generaciones enteras en inhumanas industrias, arrasan la naturaleza, destruyen su pasado, su presente y nuestro futuro, nos sumen en eternas guerras….

CUANDO NOSOTROS HABLAMOS DE PAZ…. Cuando el pueblo colombiano habla de paz, se piensa en alimentación, vivienda, educación, salud, empleo, seguridad social, democracia, justicia, autodeterminación y dignidad. Cuando pensamos en la paz, pensamos en el futuro, en una sociedad mas libre, mas justa, mas digna, no en frases huecas de campañas electorales, estamos hablando de la opción de ser un pueblo libre, soberano y solidario.

Cuando nosotros hablamos de Paz… destruimos las murallas, los campos de concentración, las prisiones, el oprobio, la impunidad, el para-estado y soñamos destruir algún día los cementerios (o por lo menos limitarlos a muertes naturales). Cuando nosotros hablamos de paz, hablamos de construir entre todos y para todos, este presente, un futuro diferente, un futuro nuestro…

CUANDO HABLEMOS DE PAZ…. A pesar del anhelo que nos invade al pensar en un país sin guerra, en estos momentos no podemos renunciar a expresar de qué tipo de sociedad estamos hablando cuando hablamos de paz. No hacemos ni haremos una apología a la guerra, pero nuestra realidad es una realidad de exclusión, inequidad e injusticia.

No podemos esperar que la convocatoria a movilizaciones, con una simbología sugestiva sea la manifestación real de la paz, un discurso de paz bastante superfluo (por no decir vació) que desconoce las raíces estructurales de la guerra que busca simplificar el problema de la paz a una disputa entre unos actores armados “malos “ y otros actores “desarmados buenos”, que son victimas de secuestros, asesinatos o desapariciones.

Este discurso intenta generar reacciones de rechazo frente a unos sectores específicos, los grupos armados, sin caracterizar ni diferenciar los distintos tipos de violencia, enfocando todo su rechazo a la violencia política, pero dejando intacto el problema de la violencia estructural de nuestra sociedad, aquella que el sistema capitalista trae consigo: el desempleo, la miseria, la delincuencia, la inseguridad, las muertes por enfermedades virales previsibles, la falta de oportunidades etc... , un discurso bastante sesgado que se reclama a si mismo como neutral, pero que tiene como patrocinadores a los principales generadores de violencia en nuestro país. 

Si bien, a nivel nacional su resonancia, aunque no ha sido despreciable, ha perdido consistencia y no ha podido evitar caer en la dinámica clientelista y politiquera, develando al final su marcado sentido de clase. Por ello creemos que la sociedad colombiana y nosotros (los estudiantes) en particular estamos comprometidos a subvertir los valores de la clase dominante que nos miente, nos atomiza y nos propone un falso mundo de paz de tumbas, hambre y silencio.

DEBEMOS COMPRENDER DE UNA VEZ POR TODAS QUE PAZ SOLO HAY UNA, Y NADA TIENE DE PARECIDA A LA DE LOS RICOS……¡ ES TU DECISION!.


Por: DEMUR


lunes, 20 de junio de 2016

Sistema de Educación Terciaria

Debido al pronunciamiento hecho el pasado mes de Julio del 2016 por la ministra de educación Gina Parody anunciando el lanzamiento del Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET), el cual “tiene como objetivo fortalecer la educación técnica y tecnológica y permitirles a quienes se gradúan de estas carreras, acceder a posgrados sin que requieran un título profesional[1]”, me di a la tarea de consultar más sobre el tema y empecé a indagar en el Plan de Desarrollo 2014-2018 donde encontré que efectivamente el anuncio responde a una de los lineamientos que están establecidos allí, por tanto no es algo novedoso, sino que se encuentra descrito allí y “responde principalmente a una de las condiciones hechas por la OCDE para el ingreso del país al grupo de naciones desarrolladas[2]

Pero ustedes se preguntaran que es la OCDE, como sus siglas lo indican es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, que “agrupa a 34 países miembros y su misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo[3], lo que permite que Colombia pueda compararse con países desarrollados en los campos económicos, sociales, ambientales, entre otros.

Desde el anuncio hecho por la ministra, por las redes sociales se ha venido manifestando que permitir la creación de este sistema, es equiparar a los tecnólogos con profesionales, tanto en conocimiento, como en el campo económico, sin embargo el MEN “concibe la educación terciaria en términos de la integralidad de los currículos en tanto que se articulen las funciones sustantivas de la educación superior en acciones que, resuelven problemas, con pertinencia social, y que ponen los hallazgos de los procesos académicos, en función de los cambios paradigmáticos y con apoyo en la interacción comunicativa entre las comunidades académicas y empresariales[4].

En otras palabras, así como existe la educación Básica: comprende los grados de primero hasta noveno, educación media: grados décimo y once; lo que se intenta es agrupar todos los niveles de educación superior en un solo sistema llamado Educación Terciaria (ET) para que ésta responda a los objetivos del desarrollo económico y social del país.


  • ¿Qué implica esto?

El sistema educativo superior Colombiano esta diferenciado en dos partes, una primera es la formación técnica profesional y la segunda, la formación técnica laboral; ambas con enfoques diferentes, pues la primera desarrolla competencias para entender los problemas de la sociedad y plantear soluciones, la segunda se refiere a desarrollar competencias para el mundo laboral; igualmente “la educación superior no tiene ánimo de lucro, mientras que las instituciones de formación para el trabajo sí lo tienen, por ley[5].

Es así que bajo esa perspectiva, el MEN al equiparar estos dos niveles, tendría que crear un sistema que evalué en términos de calidad a las carreras técnicas, basándose en los mismos criterios que lo hace con las universidades.

Por otro lado, con el tema de salarios, aunque esto no cambia mucho el panorama, pues algunos técnicos ganan mucho más que un profesional, los salarios tendrían que equipararse a nivel general, ya sea subiendo a aquellos técnicos que ganan menos que un profesional, -siendo positivos,- o más bien, bajando los salarios de los profesionales al nivel técnico, lo que posiblemente sucederá a futuro.


  • Mirando hacia atrás.

En el año 1992 se organizó el servicio público de educación superior, mediante la ley 30 del mismo año, en esta misma se estableció cuales instituciones pueden brindar esta clase de formación las cuales comprenden a) "Instituciones Técnicas Profesionales: que ofrecen programas de carácter operativo e instrumental; Instituciones Universitarias o Escuelas Tecnológicas: que son las facultadas para impartir programas de formación académica y Universidades: que son las que se encargan de la investigación científica o tecnológica"[6].

Lo anterior permitió que las instituciones técnicas con ánimo de lucro surgieran por todo el territorio nacional, haciendo que por un lado el acceso a la educación superior fuera más fácil para los jóvenes, y por otro, ha hecho que se fomente una formación mediocre, ya que se prioriza la ganancia en función de la formación de los estudiantes.

La ley 749 del 2002 organizo el servicio público de la educación superior en las modalidades de formación técnica profesional y tecnológica, la cual dio la posibilidad que un estudiante pueda pasar de la formación técnica profesional a un pregrado con mayor facilidad, teniendo en cuenta esto, “el gobierno implemento que en grado 10 y 11 los estudiantes tuvieran la oportunidad de contar con una formación técnica profesional durante sus estudios, para facilitar su ingreso a la educación superior[7]

En el plan de desarrollo “Hacia un Estado Comunitario” 2002-2006, el gobierno del ex presidente Alvaro Uribe implemento el programa de Revolución Educativa, donde según las cifras, aumentó la cobertura para todos los niveles de educación, especialmente la educación superior, “pasando de 20,9% el primer año, al 30, 6% al finalizar el cuatrienio, sin embargo, este incremento se debió a que el SNIES comenzó a contar como cobertura en educación superior los estudiantes del SENA, estrategia que sirvió para mostrar resultados[8].

  • Las cifras no cuadran.


Las cifras no cuadran, pues “En el año 2011, Colombia gastó el 6.7% de su PIB en educación (de fuentes públicas y privadas a la vez), un porcentaje superior al promedio de la OCDE de 6.1%[9] En el año 2014 se anunció con bombos y platillos que el gasto en educación superaba al de defensa por primera vez, a pesar de ésto, el gasto por estudiante es mucho menor tanto de origen público como privado, pues "En el 2011, Colombia gastó USD 3,491 por alumno de preescolar (promedio de la OCDE, USD 7,428), USD 2,041 por estudiante de primaria (promedio de la OCDE, USD 8,296), USD 2,207 por estudiante de secundaria (promedio de la OCDE, USD 9,280) y USD 3,030 por estudiante universitario en instituciones públicas (promedio de la OCDE, USD 13,958 en todas las instituciones públicas y privadas)"[10]. Queda la pregunta, entonces ¿para donde se esta dirigiendo el dinero?

  • Conclusiones:


· La creación del SNET obedece a un requerimiento de la OCDE para que Colombia haga parte de este organismo, permitiéndole compararse con países desarrollados y muy posiblemente abriendo caminos para aumentar la deuda externa.

· Equiparar la formación técnica con la formación universitaria, no es la primera vez que se hace, pues para el gobierno de Alvaro Uribe se incluyó los estudiantes del SENA para aumentar las cifras en cobertura, -hecho que aún continua-, haciendo ver a nivel internacional que los gobiernos han mejorado estos índices.

· La sociedad ha venido cuestionando que el servicio que presta un profesional y un técnico es totalmente diferente, pues su formación también lo es, ya que mientras el primero dedica cinco o seis años a su formación, el otro solo dos años y con enfoque netamente operativo e instrumental.

· La ministra de educación parece desconocer que la etapa profesional, es una etapa de profundización en un área de conocimiento, pues la excusa de ella, es que los niveles técnicos y tecnológicos puedan especializarse sin pasar por la etapa profesional.

· Según el informe entregado por la OCDE a la ministra, indicó que “aunque en el último año se ha mejorado algunos índices educativos, aún Colombia no alcanza los estándares de los demás países que hacen parte de este organismo[11]. Lo que deja la sensación que es posible que la implementación del SNET sea una estrategia más para mejorar los índices, parecida a la aplicada en el 2002, pero que en realidad no se note la mejoría como todos los colombianos esperamos.

· Si las cifras muestran que se los recursos para el sistema educativo han estado aumentando durante el 2011 hasta la fecha, queda la pregunta de ¿Porqué ésto no se refleja en las cifras que se reportan por estudiante?


[1] http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/entrevista-con-gina-parody-ministra-de-educacion/16611786
[2] Boletin ASCUN, junio 2015; Educación Terciaria: Nuevas Perspectivas y Retos Para la Universidad y las Instituciones de Educación Superior.
[3] http://www.oecd.org/centrodemexico/laocde/
[4]https://q10academico.s3.amazonaws.com/405614869814/News/Bases%20politica%20Sistema%20Nacional%20de%20Educacion%20Terciaria.pdf
[5] http://www.universidad.edu.co/index.php?option=com_content&view=article&id=5626:2015-04-12-15-56-53&catid=16:noticias&Itemid=198
[6] http://www.cna.gov.co/1741/articles-186370_ley_3092.pdf
[7] El Desarrollo de la Educación en el siglo XXl, Informe Nacional de Colombia, MEN, Junio 2004.
[8]http://www.universidad.edu.co/index.php?option=com_content&task=view&id=35&Itemid=11
[9] https://www.oecd.org/edu/Colombia_EAG2014_CountryNote_ESP.pdf
[10] Ibit
[11]http://www.elmundo.com/portal/vida/educacion/recomendaciones_educativas_para_colombia.php#.V2imONLhDIU

lunes, 25 de abril de 2016

Diversas formas un solo Meta


Les comparto uno de los resultados del trabajo realizado hace dos años con el proyecto "Diversas formas un solo Meta" que se desarrollo por medio de la Corporación UNETE y gracias al apoyo de la Gobernación del Meta, por medio de la secretaria de la mujer y la equidad de genero. Agradecemos a las personas que estuvieron presentes y esperamos que la lucha por el reconocimiento de los Derechos de las comunidades se siga dando en el departamento del Meta y en toda Colombia....

martes, 8 de marzo de 2016

Ella es María


Él tenía 25 años y yo 19 cuando partimos para San José del Guaviare en busca de un futuro, él tenía la experiencia de trabajar allí, porque cuando salía a vacaciones se iba desde el primer día para la finca de sus tíos que estaba ubicada en la zona rural de Calamar.

Aquí en la capital no había mucho que hacer para una mujer con un hijo de dos años, que había decidido retirarse del colegio cursando noveno grado de bachillerato, con un papá descompuesto por el alcohol, una mamá que escasamente conseguía para un plato de comida al día lavando ropa, y para un pelao de 25 años que acababa de terminar su bachillerato, no contaba con la experiencia laboral que necesitaba para desempeñarse en un trabajo que le diera unas bases para mantener su familia, y además lo esperaba la calle ansiosa, para que se convirtiera en otra de las cifras más de delincuentes que reporta el gobierno.

Mientras las FARC pedían una prórroga indefinida en la zona de distención en el año 2001, sin saberlo, yo me dirigía entusiasmada a un lugar parecido a ésta, y digo entusiasmada porque iba a organizar mi familia, pues mi papá me habían inculcado que lo importante de la vida es tener una familia a costa de lo que fuera, mi mamá con su ejemplo me enseño que había que hacer sacrificios para estar con el padre de los hijos y también, porque hasta ahora Juan con sus dos años de vida era la primera vez que salía de la capital.

Llegamos a Calamar y durante las primeras semanas vivimos con los tíos de David, yo les ayudaba con los oficios de la casa y mantenimiento de la finca, mientras David se internaba en el monte durante todo el día en compañía de Don Pedro, el esposo de su tía.

Una tarde, cuando el sol empezaba a esconderse, vi que venían ellos dos en compañía de una tercera persona, corrí a avisarle a doña Carmen para recibirlos como todos los días, con una jarra de limonada con panela, la bebida preferida de don Pedro.

Al llegar me presentaron a don Ramiro, quien se dirigió a mí de forma cortes, tomándome la mano y saludándome de un beso en la mejilla, como si me conociera de tiempo atrás, cuando tomo mi mano, sentí una calidez que inmediatamente sonreí y le ofrecí un vaso de limonada. Él era un hombre alto, de contextura gruesa, traía consigo puesta una camisa que en algún tiempo debió ser blanca, pero debido al trabajo del campo y el sudor que lo invadía, era de color café, un jean azul con varios rotos en las piernas y calzaba las botas de caucho negras que caracteriza a todo hombre que trabaja la tierra, sin embargo, me causo impresión lo bien que se dirigía y lo amable que se comportaba, parecía que no era de estas tierras.

Esa tarde mientras el sol se escondía hablamos por largo tiempo, don Ramiro nos ofreció una finca para cuidar que quedaba a dos horas de la cabecera urbana de Calamar, él nos comentaba que el trabajo era duro, pues había que hacerle de comer a los trabajadores de la finca, los cuales eran como 10 personas,  pero la paga era buena, así que dijimos que sí, sin pensarlo mucho, pues era una oportunidad para organizarnos, ahorrar y después de un tiempo devolvernos a la capital para montar un negocio, sueño que teníamos con David cuando decidimos vivir en el campo.

A la mañana siguiente, don Ramiro muy amablemente se presentó con otros dos muchachos más y una camioneta negra con vidrios oscuros, ellos nos ayudaron a cargar todo y nos llevaron durante dos horas por un camino demarcado por pisadas de caballos, durante el recorrido solo podía observar maleza a cada lado del camino, y de vez en cuando un alma que aparecía entre la maleza saludando a don Ramiro que lo conocían por el vehículo en el cual íbamos.

Al finalizar el recorrido, llegamos a una casa grande de madera, con tejas de zinc y rodeada de un cultivo de plátano que lo cubría la maleza. En el centro de la casa había una mesa grande de madera que alguna vez estuvo pintada de blanco, pues se veía los parches de la pintura de aceite que le habían aplicado, esta mesa estaba acompañada de dos bancos largos de madera, en la cocina colgaban todos los utensilios, ollas y recipientes, en una caja de cartón estaban guardados platos, vasos de aluminio, cucharas y tenedores, y por último, en el fogón de leña se encontraba hirviendo una agua de panela, en una olleta de aluminio cubierta por la ceniza que arrojaba la leña encendida.

Después del llamado de don Ramiro, el cual anunciaba que nosotros estábamos allí y requería la presencia de los trabajadores para que nos conocieran, en medio de la plantación fueron saliendo uno a uno los hombres que trabajaban en la finca, la gran mayoría eran muchachos muy jóvenes que traían consigo colgado de la cintura un balde y muchas hojas verdes, eso me pareció curioso, pero preferí no preguntar en el momento.

Después del recibimiento y la presentación de cada uno, nosotros nos instalamos en el único cuarto que había para dormir, mi esposo -como empecé a llamarlo desde ese momento- salió con don Ramiro a ver la finca.

Pasaron los días, semanas y meses en esa finca, allí aprendí a cocinar, al inicio me dio duro, porque los alimentos me quedaban salados o se me quemaban, muchas veces tenía que llamar a algún trabajador para que me encendiera el fogón, hasta que aprendí a hacerlo, todas las personas que trabajaban en la fincan eran muy amables y comprensivos, hasta bromeaban de mi sazón, fueron momentos agradables que pudimos vivir en ese lugar.

Después de un tiempo, me enteré que la maleza que rodeaba la finca y cubría el cultivo de plátanos, eran matas de coca y que los trabajadores los llamaban raspachines, -palabra que llegue a conocer allí-, nunca fui hasta el laboratorio, pero mi esposo que tenía que estar pendiente de todo, se la pasaba en él, me decía que nunca debía ir y que siempre permaneciera en la casa. En el tiempo que estuve, como tres veces salí al pueblo, el mercado lo traía don Ramiro cada fin de semana, eso sí, nunca falto la carne, leche y huevos.

Después de casi seis meses viviendo allí, llego un trabajador nuevo a la finca, Él era un muchacho joven, como de unos 20 años, muy callado, poco hablaba con los demás trabajadores y siempre permanecía solo, recuerdo que cuando servía el almuerzo en la mesa, el muchacho esperaba que todos comieran y se fueran para pasar y alimentarse.

Luego de verlo en la misma aptitud en casi un mes, decidí acompañarlo en la mesa tomándome un tinto mientras almorzaba, lo salude y no me respondió, le pregunte su nombre y me voltio el rostro, luego le pregunte si le había gustado la sopa y con su cabeza me asintió que sí. Aproveche este gesto y empecé a preguntarle varias cosas, hasta que por fin pude conocer su voz, ese día hablamos durante mas o menos una hora.

Al día siguiente, espere que todos se fueran y volví a acompañarlo, hablamos de mi familia, de cómo había llegado a la finca y los sueños que teníamos con David, al principio fue un poco tímido, pero después de varios días tomamos más confianza, al punto que un día mi esposo me reclamo del porque hablaba con él, me dijo que no debía tener confianzas con los trabajadores, e incluso, me prohibió que lo volviera a hacer, sin embargo no le di importancia y continúe.

Fue una amistad muy bonita, el joven me escuchaba y podíamos hablar durante mucho tiempo sin cansarnos, sin embargo nunca me dijo su nombre, ni su historia, muchas veces le pregunté y no me dio ninguna respuesta, hablábamos de banalidades, chismes y cosas sin sentido.

Una tarde, al terminar el jornal, el muchacho me vio con mi cámara digital que había traído de la capital, con la cual de vez en cuando tomaba fotos al paisaje que se formaba cuando el sol empezaba a esconderse, ese paisaje era hermoso, siempre me encanto esas puestas de sol; me comentó que sabía tomar fotos y me dijo que me pusiera frente al firmamento para tomarme un par de ellas.

Ese día aprovechamos y nos retratamos, le mostré las fotos tomadas durante mi estancia en la finca y las que tenía con mi familia en la capital, pues nunca le había descargado la información.

A la mañana siguiente, mientras el sol nos daba sus primeros rayos de luz apareció nuevamente, me pidió que le prestara la cámara, pues quería tomar varias fotos al paisaje y a unas plantas que había visto, no le vi problema y le dije que sí, pero que me la cuidara y en la tarde me la devolviera.

Paso ese día y al caer el sol olvide mi cámara, al día siguiente no vi cuando el joven llego y al terminar el día, ni me di cuenta cuando salió, al día siguiente estuve pendiente en la puerta esperándolo para pedirle la cámara y no entro por la puerta principal, al medio día no vino a almorzar y lo pregunte a los demás trabajadores, respondiéndome que si lo habían visto pero nada más.

Estuve pendiente de durante toda la semana y no volví a ver, después de una semana, casualmente lo vi pasar cuando entraba al cultivo, lo llame y le pregunte por la cámara, me dijo que la tenía en su casa y al día siguiente me la entregaría, pero no fue así, después no lo volví a ver, pasado quince días, vino a almorzar y nuevamente le pregunte, pero me dijo que se le había olvidado, pero que me la entregaría a primera hora del siguiente día.

Después de varias semanas y no obtener mi cámara, pensé en decirle a David, pero recordé la discusión que habíamos tenido por estar hablando con el muchacho y preferí callar y resolver el caso por mí misma, así que insistí preguntándolo a los demás trabajadores, pero ninguno me daba razón, me dijeron que había dejado de ir hace dos días al cultivo, supuse que estaba enfermo y por tanto deje de preguntarlo por esa semana.

A la semana siguiente volví a preguntarlo y me dijeron los demás trabajadores que no sabían nada de él, que no había vuelto al cultivo, en ese momento me preocupe por la cámara, pero no supe qué hacer, pues no podía decirle nada a David y tampoco sabía dónde vivía el muchacho, ese día di por perdida la cámara y decidí no comentarle a mi esposo.

Pasaron varios días, semanas y no volví a ver, ni al joven, ni a la cámara, deje de preguntarlo y todo transcurrió en completa normalidad, hasta que un día como a las tres de la tarde me encontraba barriendo el pasillo de la casa cuando vi en el horizonte que se aproximaban un grupo de soldados, cosa que me pareció muy extraña, pues ellos nunca iban por esos lados. Corrí inmediatamente a la cocina y saque una jarra con limonada y panela para darles de beber y continúe con mi oficio.

Uno de ellos, piso con fuerza el pasillo de madera, con sus botas llenas de barro preguntando por David, le dije que no se encontraba  y le ofrecí la jarra con limonada. Los hombres que lo acompañaban fueron sentándose en la banca y la mesa, algunos me rodearon y otros entraron a la habitación, baño y sala en busca de algo.

Les pregunte que querían y el hombre más alto de todos, que tenía una barba espesa y una mirada intimidante le dijo a uno de los compañeros. “vayan busquen a David, tenemos que hablar con él, aquí lo esperaremos”.

Mi niño que se encontraba en la habitación, salió corriendo asustado hacia donde yo estaba, lo abrace fuertemente mientras le preguntaba que le estaba pasando, el señor con barba espesa encendió un cigarrillo, se sentó en el borde del pasillo, descargo su fusil y le ordeno a otro compañero que revisara bien toda la casa.

Volví y le pregunte que se le ofrecía, o que buscaba, él se paró inmediatamente y me pregunto si conocía a Carlos, le dije que no y que por favor le dijera a sus hombres que dejaran de esculcar en la casa, él hombre pregunto si habían encontrado algo, y uno de ellos respondió, “no señor”, él les ordeno, “salgan de la casa y tráiganme la foto de Carlos”.

Uno de ellos se aproximó inmediatamente y le pasó un papel, luego, él señor se me acerco mostrándomelo, en papel se distinguía el rostro deforme de un muchacho joven, sus ojos no se podían identificar de la magnitud de los golpes, los labios estaban morados y de su nariz brotaba  sangre.

Angustiada, le dije que no sabía quién era, en ese momento pensé que era mi esposo y tome fuerte a mi hijo, mientras el sudor bajaba por mi espalda y temblaba de los nervios, pensaba que algo le había pasado a David, sentí un nudo en la garganta que no me dejaba hablar.

Él volvió y pregunto si lo reconocía, me dijo con un tono fuerte “¡Obsérvelo bien, porque usted y su familia se encuentran en problemas y es necesario que me diga la verdad!” Del susto que tenía en ese momento no pude volver a ver la foto y le dije “no lo reconozco, ¿qué quiere que le diga?” en ese momento las lágrimas salían de mis ojos y la voz me temblaba. Mi hijo que estaba parado al lado mío, me abrazaba fuerte las piernas dándome a saber que se encontraba asustado.

Me agache a alzarlo para calmarlo diciéndole que todo estaba bien, que no se angustiara, el niño me abrazo y empezó a llorar, lo estaba consolando cuando por fin llegó David, empujado por dos hombres vestidos de traje militar. Sentí que volvía a nacer, un suspiro salió de mis entrañas permitiéndome descansar un poco, pues era evidente que David no era el de la foto.

El corrió a abrazarme y me dijo “¡qué pasa!, estos hombres llegaron preguntándome, y me sacaron a empujones del laboratorio” le dije que no sabía nada. Él hombre de barba espesa se acercó a nosotros y le preguntó a David si conocía a Carlos, el respondió que sí, que estuvo trabajando un par de semanas como raspachin, pero que había desaparecido.

En ese momento reconocí que el joven muchacho con el que había estado hablando por semanas, ese mismo al que mi esposo me dijo que no le hablara más, el mismo que tenía mi cámara digital, se llamaba Carlos

Mi esposo le preguntó “¿Qué pasó con él?” Y el señor le mostro la foto preguntándole, “logra identificarlo” David la vio y me miro, diciéndole “sí, él es, ¿qué tenemos que ver nosotros con él luego?” la respuesta a esa pregunta fue contundente para mí, pues mi ingenuidad era tanta que comprendí hasta ese momento donde me encontraba, pues aquel hombre de barba tupida que vestía traje militar y botas de caucho negras, era el que gobernaba allí,  se identificó como el comandante del frente de las FARC de ese sector, encargado de la seguridad tranquilidad.

Luego de su presentación, saco del bolsillo la cámara que yo tanto había extrañado y pregunto, “¿ésto es de ustedes?” David me miro nuevamente y dijo, si señor con la cabeza agachada. El comandante al escuchar esto, hizo caer de rodillas a David de un fuerte golpe que le propino en el estómago con su fusil.

El niño que estaba en mis brazos empezó a llorar, llamando al papá, mi reacción fue impedir que el viera esa escena, la angustia que había tenido hace un momento volvía, pero se multiplicaba con cada segundo que pasaba, no sabía qué hacer, solo observaba a mi esposo de rodillas y al comandante dando la orden de “¡Levántenlo, que a este no lo llevamos!”

Al escuchar esas palabras, grite “¡no, él es el papá del niño y mi esposo, la cámara es mía, llévenme a mí” David reaccionó diciendo “¡Cállese!, o quiere que nos lleven a todos” me quede callada mientras las lágrimas rozaban mis mejillas, el niño lloraba gritando “¡Papá…!” Y el comandante se alejaba. En ese momento miraba como todo transcurría lentamente, mientras mi corazón se me salía del pecho.

No supe como saque fuerzas, pero corrí hacia el comandante, atravesándomele en el camino con el niño en brazos y le grite “¡Pero porque se lo llevan, llévenos a todos!” el comandante detuvo su marcha y me dijo, “Mire señorita, el muchacho que está en la foto, es un infiltrado de los paramilitares, él estuvo tomando fotos a nuestros compañeros, haciendo que éstos aparecieran muertos en otros lugares y en condiciones peores de las que usted pudo ver en la foto y si no me cree, las fotos de los compañeros aún están en su cámara, la cual usted muy amablemente le presto”

Sentí que las fuerzas se me iban, pero volví y le dije “entonces es mi culpa, lléveme a mí”. En ese momento apareció don Ramiro en su camioneta, se detuvo detrás de mí y llamo al comandante, éste camino hacia el vehículo mientras don Ramiro se bajaba y lo saludaba amigablemente.

Por un rato estuvieron hablando, mi esposo que estaba convaleciente me dijo “no sea boba, usted no sabe con quién está hablando, deje que me vaya y usted empaque, coja el dinero que está debajo del colchón y salga de inmediato para Bogotá”

El comandante se devolvió con don Ramiro hacia donde estábamos nosotros, y nos dijo “vea David, ya hable con don Ramiro, él me dijo que ustedes son gente de su entera confianza, la señorita no sabía quién era Carlos, y que si, la embarro, pero que en vista de la situación, yo les doy una hora para que se vallan de aquí, pero tienen que irse ¡ya!, voy a avisarles a todos los demás comandantes de la zona que ustedes son objetivo militar y no doy garantías por su seguridad, lo que les suceda de aquí en adelante es problema de ustedes”

Después de terminar de escucharlo, le dimos las gracias a don Ramiro y salimos corriendo para la casa a empacar las cosas que podíamos llevar, mientras tanto, el comandante con sus hombres se retiraban, don Ramiro que muy amablemente intercedió, partió en su camioneta nuevamente sin decirnos nada y los trabajadores que terminaban su jornal, empezaron a salir de los arbustos para dejar sus implementos de trabajo.

Al cabo de cinco minutos estábamos en la puerta de la casa pensando para dónde coger. Eran las cinco de la tarde y la línea ya había pasado, mi esposo preocupado por nosotros me dijo “hay que ir caminando hasta Calamar, tenemos que irnos por la vía principal para que no nos pase nada” me acorde de inmediato del camino por donde llegamos y que había recorrido como tres veces nada más y le dije  “¿No hay otra ruta? es muy solo por ahí, y a esta hora, por el camino nos cogerá la noche” sin pronunciar David ninguna palabra, salimos a pie por el camino de herradura, con dos maletas al hombro, mi hijo en los brazos de David, una bolsa de galletas y un tarro de plástico con agua de panela.

Caminamos hasta que el sol se escondió, los insectos nos zumbaban por todos lados, al niño lo tape con una cobija para protegerlo de éstos y a la luz de la luna caminábamos esperanzados en encontrar el pueblo, solo nos acompañaba el ruido de las ranas, los murciélagos y las estrellas, la noche era fría, pero realmente no la sentía, pues en mi pensamiento estaba plasmada la angustia de salir rápido de ese lugar y que no nos encontráramos a ninguna persona en el camino, pues con la advertencia del comandante, cualquier ruido en la maleza me alertaba sobre la presencia de alguien, creía que nos estaban siguiendo, y que por cada paso que avanzábamos, ellos lo hacían el doble.

Caminamos durante mas o menos dos horas cuando empecé a escuchar el ruido del motor de un carro, le dije a David asustada que nos escondiéramos, que tal vez eran ellos y él me respondió  “no, tal vez sea el ejército, ellos nos poden ayudar”, es más, reflexione y pensé, si son ellos, nos pueden confundir y dispararnos.

Así que nos quedamos en el camino, el brillo de dos luceros se asomaron en el camino, éstos se fueron acercando lentamente mientras el ruido del motor aumentaba, pero también los latidos de mi corazón y las gotas de sudor que humedecían la blusa blanca que tenía. David al frente mío, caminaba como si no se percatara del vehículo que se aproximaba.

El niño que venía durmiendo, despertó por el ruido del motor, haciéndome confundir entre el llanto, el motor y una voz que sobresalía diciendo “buenos noches, ustedes que hacen por aquí tan tarde, no saben que está prohibido salir a esta hora, es peligroso” David que venía cabizbajo, se dio la vuelta y limpiándose el sudor que tenía en su frente les respondió “buenas noches, es que nos cogió la tarde y vamos para el pueblo de urgencia”

El señor que iba manejando el vehículo, asomo su rostro por la ventana y mirándome dijo, “si, se nota que la señora va enferma, vea está toda pálida y sudando con este frio que hace, pobrecita, suban que nosotros vamos para allá” David me miro y dijo en voz baja, “que hacemos, no sabemos quién es” le conteste mientras miraba el vehículo para identificar de que bando era, pero la carpa negra que cubría la parte trasera no dejaba distinguirlos “pues subamos”

Dimos la vuelta al camión, un joven se bajó de la parte delantera cediéndome el puesto, pero mi temor aumento cuando le vi el fusil que cargaba en su espalda, el pantalón que en medio de la oscuridad se distinguía el color verde oliva y las botas de caucho negras. El conductor muy amablemente me brindo su mano para ayudarme a subir, pero no sabía si darle la mía o salir corriendo, intente decirle a David pero en ese momento se encontraba en la parte trasera del camión intentando subir al vehículo.

Indecisa sobre qué hacer, perdí el conocimiento, mi cuerpo inercialmente subió al vehículo, no recuerdo como lo hice, pero volví a recuperarlo cuando sentí el suspiro del niño en mi cuello, tampoco supe en qué momento se durmió, ni menos cuanto tiempo llevaba en el camión, a un lado estaba el conductor hablándome, pero no le entendía nada, el movimiento de mi cabeza bastaba como respuesta para él, al otro lado, un joven de más o menos 20 años se encontraba en silencio observando el horizonte, ambos vestidos con traje militar.

Al cabo de una hora vimos las luces del pueblo, un letrero que decía bienvenidos a Calamar nos recibía, avisándome que el calvario por fin iba a terminar, el conductor mirándome me dijo “Los voy a dejar en el puesto de salud” le respondí con un leve movimiento de mi cabeza que sí. Y así fue, llegamos al puesto de salud, baje del vehículo y al momento llego David, él les agradeció y nos fuimos caminando hacia el interior del lugar sin mirar atrás.

Nos sentamos en una de las sillas de la sala de espera y al cabo de un rato salió David para verificar que ya se habían ido, espere durante cinco minutos y al verlo de regreso le pregunte “¿qué paso?” él me respondió “queda el ultimo bus hacia San José, ya compre los pasajes, el conductor nos dice que él nos monta en la Macarena que va hacia Bogotá directamente, pero tenemos que salir ya”

Salimos caminando del lugar mirando hacia todos lados para no encontrarnos con los guerrilleros, subimos al bus, David compro jugo y unas almojábanas para el camino y al cabo de 15 minutos salimos de Calamar.

Cada kilómetro que nos alejábamos de ese lugar, permitía que mi corazón descansara, el temor se iba a medida que nosotros avanzábamos, no recuerdo en que momento quede dormida, pero cuando desperté, pude observar muchas montañas verdes, habíamos dejado una parte de nuestra vida en ese lugar al cual nunca quisiera volver, pues había muerto en vida durante unas horas, sabía que todo había pasado y que nuevamente volvíamos a empezar una nueva vida con David y mi hijo, pero esta vez, sería una segunda oportunidad que estaría acompañada por nuestros seres queridos y en otras condiciones totalmente diferentes, sabía que volvía donde mi mamá, que cansada del maltrato de mi papá, para ese entonces ya se había separado de él, yo tenía 21 años y una experiencia de vida que me había hecho cambiar la forma de pensar, había dejado de ser la adolescente caprichosa, para convertirme en la mujer guerrera que hoy en día soy.

jueves, 3 de marzo de 2016

Mi historia patria

Cuando Ellos llegaron estábamos dormidos, el ruido de la selva era la única compañía. Desperté con un leve dolor en el pecho; tal vez, presintiendo que iba a pasar esa noche.

Noté la sombra de sus botas de caucho por las rendijas de las tablas, empecé a temblar, sudaba como si recogiera yucas en pleno medio día de verano.

Miré a mis padres al otro lado de la habitación en medio del toldillo, traté de gritar  para despertarlos. Un enorme temor se apoderaba de mí, sentí un nudo en la garganta, intenté moverme, pero mi cuerpo no respondía... continua en Suma cultural No 21. pag. 67

jueves, 4 de febrero de 2016

Ámbito Familiar


El presente vídeo recoge algunas experiencias que se han realizado con las familias pertenecientes al nodo 3 en la localidad de Santa fe - Candelaria de Ámbito Familiar, modalidad implementada por la Secretaria de Integración Social de Bogota, en el marco del proyecto de primera infancia del distrito capital.